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A l'Entorn d'una Realitat, (castellano), interview - Nicole Gagnum , January 11th, 2010

Despliegues de mujer flor, (castellano), Juan Bufill, LA VANGUARDIA, March 9th, 2008

The abysmal passion of drawing, (english), Àlex Mitrani, text for catalogue, Alejandro Sales Gallery, 2008

La abismal pasión del dibujo, (castellano), Àlex Mitrani, text for catalogue, Alejandro Sales Gallery, 2008

Opening - a feminine allegory, (english), Imma Prieto, EL PUNT, May 10th, 2005

Al·legoria feminina de l'obertura, (catalá), Imma Prieto, EL PUNT, May 10th, 2005

Return, (english), Àlex Mitrani, 2005

Return, (castellano), Àlex Mitrani, 2005





A L’Entorn d’una Realitat

interview - Nicole Gagnum , January 11th, 2010

Pregunta¿Cuando sabías que serías artista? ¿por qué? ¿de donde te viene la necesidad de crear?

RespuestaDe joven quería ser bióloga, siempre me interesaba y me sigue interesando el estudio de la naturaleza y la organización de las formas naturales. Cuando tenía 17 años estudiaba en Inglaterra y para realizar el examen de arte pinté por primera vez un bodegón en acrílico. De ahí se me abrió una puerta a un mundo que me importaba mucho mas que todo lo que había conocido hasta entonces. Fue un cambio de percepción muy profundo y a consecuencia tuve claro que quería ser artista.

P.¿De donde surgen los temas que trabajas en tus obras?

R.Mi trabajo ha pasado por varias transformaciones, así que lo entiendo mas en términos de un proceso. Cuando estudié en los Estados Unidos en los años 80 empecé a trabajar de manera abstracta, y a través del estudio del color y la forma llegué a interesar me por la física, en concreto el estudio del movimiento, la densidad, la luz, y la energía. Mi formación artística ha sido marcado por este encuentro entre el arte y la ciencia. Después de llegar a Barcelona empecé a trabajar de manera figurativa, buscando una manera de llevar mi obra a un terreno mas personal. Es ahí donde surgió lo que considero el tema que mas me ocupa hasta hoy – la feminidad. Mi primer interés era la flor, cuya simbología, su función reproductiva, su formación centrífuga, y su asociación femenina/sexual me ha dado mucha inspiración, y a continuación me llevó a retratar la mujer, específicamente a retratar las bocas de mujeres dentro de secuencias de movimiento y expresión. En el trabajo de las flores y las mujeres me interesa cuestionar el ideal de la belleza y la subjetividad de la percepción, mezclando lo atractivo/repulsivo.

P.Háblanos del proceso de trabajo a la hora de elaborar una obra. Como empiezas, la técnica, los resultados…

R.A lo largo de unos años la fotografía empezó a tener un papel muy importante en la elaboración de la obra. Hacía muchas fotos, utilizando un objetivo macro, y luego por un proceso de elección componía series a través de fotos antes de pintar los cuadros. Cada vez la fotografía se volvió mas y mas importante hasta el punto de cuestionar el sentido de mi pintura. Las series pintadas en aquella época tratan de secuencias de gestos que representan movimiento/cambio. Este interés por el movimiento es algo que me llevó a realizar el video “Return” que marcó el principio del final de este fase de trabajo.

P.¿En que obra u obras estas trabajando? ¿cual es tu propio proyecto?

R.Volver a la pintura después de haber creado el video ha significado un replanteamiento de mi trabajo a nivel de proceso. He dejado de usar la fotografía con el objetivo de volver a un proceso mas simple que juega de manera libre con color y forma. De momento estoy trabajando con técnicas de gouache y collage. ¿Próximos proyectos? Este acaba de empezar y lo veo a largo plazo…




Despliegues de mujer flor

por Juan Bufill, LA VANGUARDIA, 9 de marzo de 2008

La pintora inglesa Nicole Gagnum (1963) expone en la galeria Alejandro Sales hasta mediados de marzo. Todas sus obras recientes representan una flor y algo más que una flor. La mayor parte son dibujos en gran formato y en blanco y negro con escasos puntos de color rojo. También hay alguna pintura, pero la pieza que me parece más interesante es el video Return, que se presentó en la feria LOOP de Barcelona. Es un buen ejemplo de lo que ya es casi un género videográfico: el video basado en la danza. Pero en este caso no se filma una obra preexistente, sino que es la bailarina que interpreta la idea de la artista plástica. La aportación de la prestigiosa bailarina Catherine Allard es importante y también hay que citar que la grabación es de Mariana Jaroslavsky y el vestuario (una amplia falda-flor) de Ariadna Papio. Me parece un acierto la colaboración entre autores complementarios y es bueno que se cite a los coautores, como hace Nicole Gagnum. Se suele olvidar que ciertas obras de arte, de cine, de teatro, de música, etcetera, son de autoría más colectiva de lo que se nos hace creer. Me consta, por ejemplo, que ciertos guionistas, o también directores de fotografía de algunas películas, han sido más y mejores autores que el director, presunto autor de los logros de esa obra que firmó quizá legítimamente, pero un poco en falso.

En Return, una mujer aparece como una flor que se abre y cierra, un latido que se ofrece y se repliega. Expresa un ciclo temporal mediante los pliegues y el despliegue de su falda. La apertura significa plenitud, logra la forma de lo entero y sin carencia, que es el círculo. Pero el color rosado y los pliegues de la falda evocan los de la parte más tierna del sexo feminino. El círculo es también como un ojo y los radios curvados evocan los del ojo de la camera.



The Abysmal Passion of Drawing

by Àlex Mitrani, catalog text gallery Alejandro Sales, 2008

Ovidio talks of the “stubborn pride” of Narcissus´s beauty and he warns him: “Credulous, why do you try in vain to capture fugitive images?” But this reflective, almost tautological, fascination was too tempting for the young son of Cefiso and Liriope. Out of this voluptuousness flowered a myth, that of Narcissus, which might be useful to describe one of the fundamental ignotes of art: the articulation between visual seduction and the pleasure arising from the physicality of working with the medium. This generates a satisfaction and an understanding. Nicole Gagnum explores this through the use of a millenial archetype, that of the flower. “Infinite distance from the world of flowers”: with this quote from Novalis, Andre Breton and Paul Eluard head the entry “flower” in their Abridged Dictionary of Surrealism. Nowadays, in this quote, we do not read a simple reference to a utopia of love. In the light of Gagnum´s double hibiscuses and Ovidio´s tale, this elusive distance, despite the impulse of desire, refers us to the unfathomable and abysmal character of the artistic image, when it is produced in all of its enigmatic intensity.

Nicole Gagnum´s penetration of this strange visual domain takes place within the constant dialectic of apparently opposing artistic categories. In these works the organic and the abstract, combined, maintain their condition or, better yet, they mutually reinforce. The vital movement of the plant is driven by or directs, alternatively, the flow of the hand that draws the mark or applies the oil. The centrifugal dynamism of the gesture suggests the impulse to overcome symmetry, while at the same time toying with its tempting qualities. There appears to be an axis or pivot from which surges the movement of all of these flowers, these articulated masses of lines and volumes, of fleshy folds like the pulp of the petal or ethereal like the brush of light when air passes through and opens them.
Gagnum´s reencounter with drawing has given rise to a new pictorical freedom. Drawing, practiced without mimetic objectives, situates the artist towards a modeling or a writing of the image. It is the established first stage, where the sketch is sustained and consolidated. But it can become, as the case is here, an entity with an evocative density and artistic presence, in which the traces and grooves of its materialization are perfectly discernable. The drawings, acquiring the status and complexity of a mature and autonomous work, indicate an artistic self-consciousness arising out of process. At the same time these are the drawings of a painter. They possess a corporeity that is sculptural and liquid, dense and transparent. The color points of the stigmas which catch the eye, also serve to put the virtual color of the drawing into further relief.

There is a generous and almost excessive abundance in Gagnum´s floral bodies, which refer to the question of the decorative in art, although only in an ironic and secondary manner. The peculiar union of erotic sensuality and formal complexity might evoke the baroque of Bernini, rendered by Gagnum with the restless effervescence of modernity, but this manifestation of the excessive and theatrical would call for further explanation. It is not a surface baroque, of ornamental plaster cast, but rather a system for revealing the dynamic and ambiguous relationship between the seductive superficiality of the image and the corporeal tension of the form, arising from the brush or pencil. The diversity of mark-making in Gagnum´s drawings, fragile or energetic, fractured or flowing, the richness of her oils, in which the color becomes at once nocturnal and incarnate, are a but a few of the many recourses that Gagnum puts into play, so that the displays of beauty evolve with deceptive naturalness.




La abismal pasión del dibujo

por Àlex Mitrani, texto catálogo galería Alejandro Sales, 2008

Ovidio narra la “dura soberbia” de la belleza de Narciso y le advierte: “Crédulo, ¿para qué intentas en vano atrapar fugitivas imágenes?”. Pero a esa fascinación reflexiva, casi tautológica, no supo resistirse el joven hijo de Cefiso y Liríope. De esta voluptuosidad floreció un mito, el de Narciso, que podría ser útil para describir uno de los fundamentos ignotos del arte: la articulación entre la seducción visual y el placer surgido del trabajo plástico. De ahí nace un gozo y un conocimiento. Nicole Gagnum lo explora a través de ese arquetipo milenario, el de la flor. “Alejamiento infinito del mundo de las flores”: Con esta cita de Novalis encabezan, André Breton y Paul Eluard la voz “flor” en su Diccionario abreviado del surrealismo. Nosotros hoy no leemos en esta cita una simple referencia a la utopía amorosa. A la luz de los hibiscos dobles de Gagnum y del relato de Ovidio, esa lejanía inaprensible a pesar del impulso del deseo nos remite al carácter insondable y abismal de la imagen artística, cuando se produce en toda su enigmática intensidad.

La penetración de ese extraño dominio visual por parte de Nicole Gagnum se hace desde la dialéctica constante entre categorías plásticas aparentemente opuestas. En estas obras lo orgánico y lo abstracto, combinados, mantienen su condición o, mejor, se refuerzan mutuamente. El movimiento vital de la planta se deja conducir o dirige, alternativamente, el desplazamiento de la mano que traza la línea o aplica el óleo. El dinamismo centrífugo del gesto implica una voluntad de superar la simetría, aún jugando con lo que tiene de tentador. Parece haber un eje o un pivote del que surge el movimiento de todas estas flores y de estos amasijos articulados de líneas y volúmenes, de pliegues carnosos como la pulpa del pétalo o etéreos como el roce de la luz cuando el aire los atraviesa y los abre.

La nueva libertad pictórica de Gagnum parte de su reencuentro con el dibujo. El dibujo, practicado sin objetivos miméticos, sitúa al artista ante la tesitura del modelado o la escritura de la imagen. Es el estadio primero de su establecimiento, en el que se consolida el cañamazo que la sostendrá. Pero puede convertirse también, como aquí es el caso, en una entidad con una densidad evocadora y plástica propia, en la que se perciben perfectamente los rastros, los surcos, de su materialización. Por eso los dibujos, adquiriendo el estatuto y la complejidad de la obra madura y autónoma, indican el camino de una autoconciencia plástica que surge del proceder, de la mano. Al tiempo, estos son dibujos de pintor. Poseen una corporeidad escultórica y líquida, densa y transparente. Los llamativos puntos de color de los estigmas sirven justamente para poner mejor en relieve el color virtual del dibujo.

Aunque solo de manera tangencial e irónica remiten al problema de lo decorativo en el arte, hay una abundancia generosa y casi excesiva en estos cuerpos florales de Gagnum. La peculiar unión entre sensualidad erótica y complejidad formal puede evocar el barroco de Bernini, traducido por Gagnum con la efervescencia inquieta de la modernidad. Cabe matizar esa manifestación de lo excesivo y lo teatral en la obra de Gagnum. El suyo no seria un barroco epidérmico, del enyesado ornamental, sino un sistema para desvelar la dinámica y ambigua relación entre la superficialidad seductora de la imagen y la tensión corpórea de la forma surgida del pincel o el lápiz. La diversidad del trazo en el dibujo de Gagnum, frágil o enérgico, astillado u ondulante, la untuosidad de sus óleos, en los que el color deviene nocturno y encarnado al tiempo, están entre los muchos recursos que Gagnum pone en danza para que se desarrollen con engañosa naturalidad los alardes de la belleza.




Opening - a feminine allegory

by Imma Prieto, EL PUNT, May 10th, 2005

The first sensation transports you to a state of familiar melancholy, music marks the rhythm towards a corner in your memory, a recognizable corner with no apparent image. As a result the image that confronts us appears foreign, exercising an allegorical function with the proposal of becoming the intimate part of an essential, feminine identity.

Nicole Gagnum presents four paintings and a video projection. In the audiovisual appears a woman who dances around herself, unfolding the red dress that is wrapped around her. The image becomes a metaphor for the opening of a flower, a woman/flower who makes the journey of going and returning, of opening and closing. In the process we perceive the tension or struggle implied in the folding and unfolding of the material, a struggle that alludes to a space of sexual opening. It is no coincidence that in the paintings, where the protagonist is a flower, the reproductive organs are perfectly visualized. Once again the image marks a duality, a strange tension caused by the visibility of the plant genitals and the hairy skin, suggesting the duality between beauty and repulsion.

The result of the exhibition emphasizes an allusion to feminine sexuality through the use of metaphor – woman and flower as a symbol of opening, situated within a bipolar dynamism. It is not surprising that, up until now, the artist has worked with unsettling images- fragments of women, portraits of mouths, or, as the case is here, flowers that exhibit an uncommon nakedness.




Al·legoria feminina de l'obertura

Imma Prieto, EL PUNT, 10 de Maig, 2005


La primera sensació et transporta cap a un estat de malenconia conegut, una música marca el ritme que condueix cap a un racó reconegut sense imatge apparent. Per això la imatge que ens hi acosta és aliena, exerceix una funció al.legòrica amb el propòsit d´esvenir part íntima d´un jo femení essencial.

Nicole Gagnum presenta tres pintures i una videoprojecció. A l´audiovisual apareix una dona que balla sobre si mateixa desplegant el vestit vermell que l´envolta, la imatge esdevé metàfora de l´obertura de una flor, la ballarina flor realitza el viatge d´anada i tornada, obertura i tancament. En el transcurs percebem la tensió o lluita que suposa el plegar-se i desplegar-se amb la tela, la lluita alludeix a un espai d´obertura sexual, no és casualitat que a les pintures, on l´element protagonista és una flor, l´òrgan reproductor es visualitzi perfectament. Un cop més la imatge marca dualitat, estranya tensió causada per la visibilitat dels genitals vegetals, clofolla peluda que insinua dualitat entre repulsió i bellesa.

El conjunt de l´exposició reitera l´al.lusió a la sexualitat feminine a través de la metàfora, dona i flor com a symbol d´obertura instaurant-se en un espai bipolar. No ens ha de sorprendre que l´artista sempre hagi treballat amb imatges inquietants, fragments de dona, retrats de boques o, com és el cas, flors que mostren una nuesa poc habitual.




Return

by Alex Mitrani, LOOP ´05, International Video Art Festival 2005


The dancer inscribed in the disk/eye turns around herself, opens, unfolds her dress until she occupies the whole surface determined by the round mask and, after a brief climax marked by light contractions, proceeds, symmetrically, to close up around herself once again, to extinguish. Like a pupil that dilates and shrinks, like the diaphragm of a camera lens, like the natural cycle of a flower, a vital, essential process is evoked. Between gracefulness and force, we accompany (contemplate, spy), trapped in the eye, the feminine carnal opening of a woman-flower who at times, from below, looks at us, signals, seems to throw an arm towards us, but takes it back, and keeps on with her writhing dance of transformation.

Of a deliberately exquisite nature, irreproachably resolved formally, RETURN uses the model of the progressive and expansive circularity of the spiral to construct a cycle between the symbolic and the sensual, mediated by the distancing veil of aestheticism. Perhaps there is a resonance of Marcel Duchamp’s Anemic Cinema, where we saw his sexually allusive revolving palindrome disks evolve. But we also find the same optical, ecstatic and erotic obsession in Loie Fuller, muse of the Art Nouveau, innovative dancer who transfigured into ethereal lily, and who, friend of Marie Curie, experimented with systems of illumination and phosphorescence.

Nicole Gagnum’s work retakes formal structures, and above all, a system of metaphors already familiarized. Rather than typical, we might call them ready-made metaphors. In reality the woman- flower deals with an almost universal paradigm. Nicole Gagnum knows how to reinterpret this and make it effective with a proposal that multiplies the crosses of significance between the erotic, the vital, and the feminine, and captivates our attention in a secret beat that is an eye that is also, immodestly, watching us.




Return

por Alex Mitrani, LOOP ´05, International Video Art Festival 2005


La bailarina inscrita en el disco/ojo gira sobre sí misma, se abre, despliega su vestido hasta ocupar toda la superficie determinada por la máscara redonda y, tras un clímax breve marcado por leves contracciones, procede, simétricamente, a cerrarse de nuevo sobre si misma, a apagarse. Como una pupila que se dilata y se ocluye, como el diafragma del objetivo fotográfico, como el ciclo diario de la flor, se evoca un proceso vital esencial. Entre la gracia y el esfuerzo, asistimos (contemplamos, espiamos), atrapados en el ojo, al desplegarse femenino y carnal de una mujer-flor que, por momentos, desde abajo, nos mira, nos señala, parece lanzar un brazo hacia nosotros pero lo repliega y sigue su contorsionado baile de transformación.

De una exquisitez plástica deliberada, resuelta formalmente de manera irreprochable, Return toma el modelo de la circularidad progresiva y expansiva de la espiral para construir un ciclo entre lo simbólico y lo sensual, mediado por el velo distanciador del esteticismo. Acaso haya aquí una resonancia de Anemic cinema de Marcel Duchamp, donde veíamos evolucionar sus discos giratorios de palíndromos alusivos a la sexualidad. Pero también reencontramos la misma obsesión extática, erótica y óptica, en Loie Fuller, musa del Art Nouveau, innovadora bailarina que se transfiguraba en lirio o etéreo vegetal y que, amiga de Marie Curie, experimentaba con sistemas de iluminación y fosforescencias.

El trabajo de Nicole Gagnum retoma estructuras formales y, sobre todo, un sistema de metáforas ya conocido y hecho. Más que de tópicos, deberíamos hablar de metáforas ready-made. Se trata en realidad, con la mujer flor, de un paradigma de función casi universal. Nicole Gagnum sabe reinterpretarlo y hacerlo eficaz con una propuesta que multiplica los cruces de significado entre lo erótico, lo vital y lo femenino, y que cautiva nuestra mirada en un secreto latido que es un ojo que también, impúdicamente, nos mira.